Mesa de trabajo 1

Luego de mirar y escuchar las propuestas en televisión de los candidatos a la Presidencia de la República, Andrés Arauz y Guillermo Lasso, ¿se asistió a un debate esperado? Al parecer no. Los debates generalmente se utilizan para conocer las propuestas serias de los aspirantes a la primera dignidad del país, pero al parecer la noche del 21 de marzo del 2021, los candidatos (como siempre se hace en la política ecuatoriana) estuvieron frente a frente y solo visualizaron ante la audiencia, los defectos del uno contra el otro.

Por un lado, la frase tan repetida de ser un “banquero” que llevó al país a la crisis económica de 1999 y, por otra parte, ser un candidato denominado “hijo de un político prepotente” que gobernó durante 10 años, que no tiene ideas y se la pasa mintiendo… No permitió centrarse en un debate serio, con propuestas únicas para la educación, salud, empleo y reestructuración económica que necesita Ecuador con suma urgencia.

Lamentablemente los ecuatorianos tenemos muy mala memoria política y una antipatía general cuando se trata de debatir sobre esa palabra. Nos acostumbramos tanto al show mediático que, básicamente nos da lo mismo si los candidatos tienen nuevas propuestas (que solo se quedan ahí) o nos dan circo y un pedazo de pan para nuestro deleite.

Ojalá que en el transcurso de los días que faltan para las elecciones del 11 de abril, esas propuestas tomen el cuerpo y la importancia necesaria para que el país se fortalezca y pueda crecer al ritmo de los vecinos de la región.

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